BEATRIZ CRUZ SALAZAR
EL UNIVERSAL
Doce organizaciones voluntarias recibieron ayer el reconocimiento de las autoridades del Instituto Nacional de Parques por su trabajo como bomberos forestales durante la conmemoración del Día Internacional del Combatiente de Incendios Forestales.
En el acto realizado en la sede del campamento de Pajaritos, ubicado en el Ávila, Henry Peña, coordinador nacional del Programa Especial de Incendios Forestales, acompañó a los jóvenes y destacó que el reconocimiento que puedan recibir es ínfimo en comparación con los riesgos que enfrentan estas personas a la hora de atacar un incendio en áreas naturales.
"Lo voluntarios nos extienden una mano, y ese es un valor que tenemos que apreciar. La visión de ellos es que no pueden esperar a que otro haga algo para resolver la crisis. La mejor recompensa que reciben es la satisfacción de salvar un espacio o una vida", comentó Peña.
Por su parte, el presidente de Inparques, Jesús Alexander Cegarra, destacó que los incendios forestales representan una de las principales causas de pérdida de la diversidad biológica, de degradación de áreas naturales y además afecta el agua de consumo humano y de riego. Es así como considera vital la labor de estos bomberos. "En plena juventud, ellos le meten el pecho a la candela y trabajan incansablemente para detener el fuego", apuntó Cegarra, quien recordó también la pérdida de un funcionario de los Bomberos Metropolitanos durante el cumplimiento de su labor.
Asimismo, señaló que respecto a otros años la temporada de incendios de 2008 no fue tan devastadora. Acotó que en el Ávila se contabilizaron menos de 150 hectáreas afectadas por el fuego, mientras que el año pasado resultaron quemadas 460 hectáreas.
Cegarra asegura que la disminución se debe en parte al equipamiento que han recibido los funcionarios en los últimos meses. Un ejemplo de ello fue la entrega formal de cuatro unidades de avanzada que se realizó ayer, equipos que ya fueron utilizados para atacar algunos incendios.
Y aunque ya se inició la temporada de lluvia, Peña señaló que continúan desarrollando su labor como bomberos forestales. "Ahora empezamos con la fase de reforestación y trabajo de sensibilización y cambio de conducta sobre el uso del fuego, sobre todo en áreas rurales. La idea es mejorar el uso del fuego, esa es la meta del instituto para este año", dijo el funcionario.