DANIEL RICARDO HERNÁNDEZ
EL UNIVERSAL
El venezolano no es ambientalmente irresponsable. La falla la tiene en la insuficiente educación ambiental que recibe. Así lo estima Marjorie Sosa, presidenta del Equipo de Proyectos y Asesoría Social (Edepa), una de las organizaciones locales que firmó el Acuerdo Ciudadano con la Tierra, un documento que busca precisamente establecer herramientas que, a parte de educar, promuevan el cambio de hábitos para disminuir la huella ecológica y frenar el avance del calentamiento global.
Karina Oval, directora general de la Organización de Ciudadanía y Desarrollo, explica que la iniciativa "es una agenda de trabajo anual que arrancará el 22 de abril próximo y cerrará en una primera etapa el 22 de abril de 2009, que busca promover la reducción del uso de vehículos a combustible y promover medios de transporte alternativo; la reducción del consumo energético; promover la producción de energías limpias y renovables, en sustitución de energías fósiles; promover el uso racional del agua evitando su degradación; aumentar la cobertura arbórea y reducir la generación de residuos y aumentar el reciclaje".
El acuerdo pretende sumar el esfuerzo de ONG, consejos comunales, cooperativas y escuelas, e incluso instancias gubernamentales nacionales y regionales. Y la idea es que las comunidades se adhieran a él y se designe un coordinador que se encargará de promover y vigilar el cumplimiento de los postulados. Para ello se apoyarán en la asesoría de organizaciones científicas: "El Cenamb -Centro de Estudios Integrales del Ambiente de la UCV- se comprometió en la creación de indicadores" -dice Oval- "que ayudarán a medir, por ejemplo, las toneladas de dióxido de carbono que se dejen de producir". "Cualquiera de las acciones que se emprendan con la firma del acuerdo debe incluir la posibilidad de medir el impacto del cambio climático" añade Marjorie Sosa del Edepa.
Los compromisos que adquieren de manera voluntaria las organizaciones que han firmado el documento comenzará a correr desde el próximo 22 de abril -Día Mundial de la Tierra- y a lo largo del año se evaluarán los avances. El 22 de abril de 2009 se hará un balance de los logros alcanzados. "De nada vale el compromiso que hagamos si no tenemos un compromiso colectivo de todos los sectores. Tenemos que sentarnos a materializar acciones", subrayó Oval.