DANIEL RICARDO HERNÁNDEZ
EL UNIVERSAL
No es obra de Discovery Channel. Tampoco de National Geographic.
A los pies de Canaima parte de la iniciativa de la
cineasta venezolana Ana Cristina Henríquez, un video
documental que, más allá de narrar el esplendor
del sur de Guayana, revela el enfoque científico y ambientalista
que hace el Proyecto Cucurital sobre algunas de las maravillas
que esconde el emblemático parque nacional.
"Esta zona tiene mucho, es parte de los paisajes más
antiguos del planeta. Filmamos a los pies del Auyantepui.
Nuestra intención es resaltar el lado humano que hay
detrás de los estudios científicos que se hacen
en el lugar e incluso pudimos registrar el hallazgo de un
nuevo pez para la ciencia", explica la realizadora.
Esta especie, una suerte de bagre encontrada en la cabecera
del río Cucurital (perteneciente a la cuenca del río
Caroní), queda descrita en la producción como un
ser con espinas en las branquias que le permiten subir y trepar
por los altos, por las cataratas. Es la especie que llega
más alto en la zona de los tepuyes de la Gran Sabana
y Canaima. Es una especie nueva del género trichomycterus
de la familia trichomycteridae y pertenece a la
familia de los pavones.
El pez es llamado por algunos habitantes de la zona como
"viejita". El nombre en pemón -según reza el guión-
es kuruwak y llega a medir de 10 a 12 centímetros de
largo.
El hallazgo es una muestra más del endemismo que existe
al sur de Guayana, lo cual equivale a decir que allí
hay seres vivos que, probablemente, no existen en ninguna
otra parte del planeta.
Ambientalista de corazón
Para lograr el documental, Henríquez, quien no
es ambientalista de profesión, pero sí de corazón,
se asesoró con especialistas, entre ellos botánicos,
biólogos, ictiólogos, herpetólogos, mastozoólogos
y ornitólogos: "Hice entrevistas a científicos antes
de ir al lugar, para tener una visión de lo que iba a hacer
y así elaboré una especie de preguión".
El audiovisual "surge con la idea de generar un proyecto
multidisciplinario, multiinstitucional dirigido a evaluar
biodiversidad en la región de la Guayana venezolana",
dice el guión. "Uno siente que allí comenzó
el universo; a los tepuyes hay que verlos de cerca, son tierra
sagrada. Se aprende mucho con este documental", agrega la
cineasta.
Según Henríquez, se trata de una producción
dirigida a todo público, "especialmente a todos aquellos
que les gusta y saben del trabajo científico que se hace
en el país". Las expectativas de su creadora son las
de difundirlo a escala nacional e internacional y "si es posible,
llegar a las salas de cine".
En las expediciones que han sido registradas en el documental
participaron miembros de la Fundación La Salle de Ciencias
Naturales, Fundación Instituto Botánico de Venezuela
Dr. Tobías Lasser, Ministerio del Ambiente, comunidad
indígena Kanaimö, comunidad indígena Kamarata
y el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.