ANA MARÍA HERNÁNDEZ G.
EL UNIVERSAL
La intensidad del sol tropical acompañó el ritmo
de tambores barloventeños: sonidos color chocolate, como
los hombres y mujeres que ofrecieron sus productos en la feria
dedicada al producto derivado del cacao. Así culminó
ayer la III Feria de Chocolate Artesanal en el Parque del
Este Generalísimo Francisco de Miranda, realizada sólo
durante dos días, para incentivar al público el
consumo del chocolate artesanal venezolano.
No hubo visitante que no saliera con bolsas de productos,
y literalmente chupándose los deditos: las degustaciones
estuvieron a la orden del día, y los niveles de serotonina
y demás hormonas de la pasión se elevaron, gracias
a que no sólo se trata del producto elaborado con el
mejor cacao del mundo; sino que estos chocolates contienen
hasta 70% de la noble mazorca, mientras que los de origen
industrial cuando mucho alcanzan 5%.
Diez chocolateros barloventeños, empresas familiares
y cooperativas exhibieron sus propias marcas, traducidas en:
bolitas de cacao, bombones envasados en cacaos de cerámica,
barras de chocolate amargo o de leche, mermeladas de cacao
(ojo, no sabe a chocolate y tiene un sutil dejo acidito que
hace delirar), cacao puro para mezclar con maicena, una pizca
de sal, leche y azúcar y ofrecer una buena taza de bebida
autóctona a la visita. Toques de canela, bombones con
cambur, guayaba o mango; con antioxidantes, minerales y vitaminas;
muy saludables.
Manuel Gómez es el organizador de esta feria, en calidad
de director general de Acción Campesina. Esta ONG, junto
a otra italiana, Cooperación y Desarrollo, son los responsables
de esta actividad. Todo comenzó en 1999, cuando a raíz
de las inundaciones en el estado Miranda, algunos entes italianos
donaron 5 millones de dólares, que beneficiaron, entre
otros, a los artesanos chocolateros.
"Uno de los proyectos fue la comercialización del cacao,
para lo cual hacemos una o dos ferias anuales, para promover
el consumo: la primera fue en 2005, en Higuerote; la segunda,
el año pasado, en el Centro de Arte La Estancia; y esta
es la tercera. Estamos en conversaciones con el Centro Ítalo
Venezolano para hacer una cuarta este año; pero estamos
por confirmar. O hacerla en diciembre en este mismo parque";
añadió Gómez.
A Italia fueron los barloventeños en 2006, para exhibir
sus productos en la mayor feria del mundo: Eurochocolate,
realizada en el lar de los bombones: Perugia; y luego fueron
al Salón del Gusto en Torino.
El toque familiar
Pedro Rosas Martínez es de Panaquire, donde estableció
hace seis años Chocolates Choco Chaca. Relata que tiene
3 mil matas de cacao, y junto a su familia aprendieron a hacer
barras y chocolatinas por "intuición, porque no llegamos
a hacer los cursos de chocolatería, dando tropiezos,
pero pa'lante".
De su fábrica sale la propia mermelada de cacao, así
como el ponche de cacao.
"Ahora con este boom, todo el mundo quiere tener chocolateras,
pero hay que fundar matas de cacao, y eso no es fácil,
porque hay que hacer la deforestación, y siempre he dicho
que el que siembra cacao, desde la Colonia hasta ahora, se
convierte en su esclavo".
No obstante, la mata es longeva, y confiesa que en su terreno
tiene una sembrada por sus abuelos, y aún sigue activa.
Por su parte, doña Petra Galarraga lleva seis años
de sacrificio, pero con progreso, y relata que "yo vendo bombones,
chocolate en barra, en polvo, dulcería criolla y tejidos
en fibra. Hacemos la mazorca en cerámica y ponemos los
bombones adentro, imitamos el cacao. Nos ha ido bien".