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Un grupo de investigadores reveló que cuatro genes se unen para ayudar al cáncer a expandirse en el cuerpo, entre ellos uno al que apuntan los medicamentos contra la artritis.
Una segunda investigación reveló que 87 genes diferentes trabajan para lograr que el cáncer sea más vulnerable al tratamiento farmacológico.
Ambos estudios, publicados en la revista Nature, podrían permitir a los científicos crear medicación más efectiva para combatir el cáncer.
El equipo del doctor Joan Massague, investigador del Instituto Médico Howard Hughes del Centro del Cáncer Memorial Sloan-Kettering en Nueva York, identificó cuatro genes que trabajaron en conjunto para ayudar a que tumores de cáncer de pecho se expandieran a los pulmones en un grupo de ratones.
Los genes involucrados en ese proceso de metástasis son el EREG, el MMP-1, el MMP-2 y el COX-2. El equipo de Massague suprimió cada uno de los genes y halló un pequeño efecto.
"Lo destacable es que mientras que silenciar estos genes individualmente fue efectivo, suprimir al cuarteto casi eliminó por completo la expansión del tumor", dijo Massague.
Más experimentos mostraron qué hacen los genes para ayudar a los tumores a expandirse. Al parecer, las células emplean los cuatro genes para romper las paredes de los capilares pulmonares, ingresar en ellos y comenzar a crecer.
Los investigadores inyectaron células sin esos cuatro genes directamente en ratones. "Cuando las células alcanzaron los capilares pulmonares, se quedaron estancadas", dijo Massague.
Los expertos ya habían notado que las personas que consumen medicamentos que afectan el COX-2 -la aspirina, el ibuprofeno y el inhibidor de la COX-2 Celebrex- tienen menor riesgo de padecer algunos cánceres.
El equipo de Massague los evaluó juntos en los roedores analizados. "La combinación de estos dos fármacos inhibidores fue efectiva, aún cuando los medicamentos individuales no fueron eficaces. Esto indica que si podemos desactivar estos genes en conjunto, eso afectará la metástasis", dijo Massague.
Un segundo equipo de investigadores, comandado por Michael White del Centro Médico de la Universidad de Texas, identificó 87 genes que, cuando se desactivan, ayudan a ciertos fármacos de quimioterapia a destruir los tumores.
Fue él quien analizó el genoma humano para encontrar los genes responsables de hacer a las células tumorales del pulmón vulnerables al medicamento contra el cáncer paclitaxel. Cuando los especialistas desactivaron estos genes pudieron matar a las células cancerígenas con paclitaxel, también conocido como Taxol, con dosis 1.000 veces menores a las aplicadas normalmente.