El personal médico venezolano no está esperando a que el virus de la influenza aviar llegue a Venezuela para encaminar las acciones de protección de la salud del país.
Desde hace tiempo, parte del grupo de científicos que se dedican al estudio de virus o a la búsqueda de métodos que los contrarresten sigue al pie de la letra, paso por paso, las directrices giradas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para estar preparados ante la eventual llegada de la gripe aviar al territorio nacional.
Una de las acciones proactivas que están por comenzar localmente es la de incluir a la vacuna contra la influenza tipo A dentro del plan nacional de vacunación, iniciativa que sería una realidad para mediados de año, y cuya intención es, si no evitar, al menos atenuar sustancialmente las consecuencias de una pandemia en el país.
Igualmente está en marcha un plan de formación de personal médico para incrementar la legión de especialistas que pondrán sus esfuerzos para defender a la población, campaña que va de la mano con difusión de información sobre la patología y medidas de prevención a través de los medios de comunicación y directamente en las comunidades.
Con respecto a infraestructura de laboratorios, también se están capitalizando esfuerzos y experticias en el tratamiento de virus, para apoyar a los principales organismos nacionales, como el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias, desde mucho tiempo antes cuando las alarmas ya estén encendidas, indicando un inminente brote en Venezuela. Tanto se ha avanzado en este sentido, que los laboratorios del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas está adquiriendo los reactivos necesarios para llevar a cabo diagnósticos moleculares de influenza humana que permitirían descifrar el genoma del virus que la causa y, a partir de allí, tener más claro de qué manera se le puede neutralizar para evitar desastres.
Todas estas medidas se desprenden del trabajo que continúa en desarrollo, gracias a la dedicación e investigación de "Los guerreros contra la gripe aviar", cuyo norte sigue siendo tener al país lo suficientemente prevenido para el eventual momento cuando comencemos a estar dentro de las estadísticas mundiales.